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¡Bienvenido a la Industria 4.0, la Cuarta Revolución Industrial!

De la Primera Revolución Industrial a la Cuarta; de las máquinas de vapor, la fabricación en masa y la automatización de los sistemas productivos a la Industria Conectada.

La industria 4.0, se trata de un concepto acuñado por el gobierno alemán para referirse a la «fábrica inteligente». Una nueva manera de organizar los sistemas de producción, quedando todos interconectados. Combina la producción física y las operaciones con tecnología digital inteligente, aprendizaje automático y Big Data para crear un ecosistema mejor conectado para las empresas que se centran en la administración de la cadena de suministro y fabricación.

De esta manera, las máquinas están conectadas con los sistemas, y éstos a su vez, con las personas, lo que permite una gestión mucho más eficiente de la compañía.

Poco a poco las Tecnologías de la Información, la analítica de datos, el Big Data, la automatización industrial, el Cloud Computing y el Internet de las Cosas han revolucionado en pocos años un sector que, tradicionalmente, ha sido muy conservador en cuanto a los cambios.

En la actualidad, los líderes de las grandes empresas manufactureras del mundo son conscientes de que tienen que apostar por la Industria 4.0 y la Tranformación DIgital para seguir siendo competitivos.

La industria automotriz es pionera en la necesidad de poner en marcha estos procesos de fabricación flexibles e individualizados, y es donde ya se están viendo grandes avances en este ámbito debido que los fabricantes tienen que adaptar los vehículos a las necesidades individuales de los clientes de manera rápida y eficiente.

Los retos de la Industria 4.0 para 2020

Las compañías del sector industrial que ya comenzaron su renovación tecnológica hace algunos años miran al 2020 con optimismo, aunque con ciertas dudas que deberán ser capaces de solventar para seguir siendo competitivas. Lo que es claro, es que la introducción de las TI y la tecnología operacional en la Industria:

Crea valor añadido en los productos manufacturados de las empresas, haciéndolos más precisos.

Conecta la planta industrial con el punto de venta, una situación que años atrás era prácticamente imposible.

Estudia y analiza toda la información proveniente de las diferentes cadenas de producción para aprovechar esos datos en beneficio de la producción, la distribución y la postventa.

Todas esas ventajas tienen como RETO PRINCIPAL el análisis constante y la utilización efectiva de la información en tiempo real que generan todas esas tecnologías en las plantas de producción.

Según cifras del Mobility Report de Ericsson, para el año 2020 existirán en el mundo unos 28,000 millones de objetos (maquinaria, dispositivos, sensores) conectados a internet. De manera que provechar toda esta información es uno de los retos más difíciles de afrontar para la Industria.

En lo que a talento respecta, la clave es innovar para agregar valor a los trabajos y procesos. Así el país tendrá mayores probabilidades de mantener y mejorar su nivel competitivo internacional. En la Industria 4.0, las personas se convierten en el centro de la transformación digital. Por ello, se deben fortalecer las competencias y habilidades digitales de los empleados cuyas tareas o actividades puedan verse alteradas por la automatización.

Beneficios de adoptar un modelo de Industria 4.0 empresarial

Primero se deben evaluar las necesidades tecnológicas y los proveedores de soluciones de Industria 4.0 para plantearse una transformación de este tipo.

Se debe plantear si se requiere adoptar un modelo de este tipo si: Quiere mayor visibilidad de su cadena de suministro, le gustaría indentificar y abordar los problemas antes de que se conviertan en problemas mayores, le gustaría aumentar la eficiencia y rentabilidad de su empresa.

Le gustaría que todos los miembros de la empresa tuviesen vistas informadas, actualizadas y relevantes de los procesos de producción del negocio. Le gustaría digitalizar y dar sentido a la información así como también tener una analítica más rica y oportuna. Desea un sistema de planificación de recursos empresariales más integrado que abarque no solo el inventario y la planificación, sino también los aspectos financieros, las relaciones con los clientes, la gestión de la cadena de suministro y la ejecución de la fabricación.

La implantación de nuevas tecnologías en la Industria ha creado un nuevo modelo de negocio en el que los datos adquieren una gran importancia para el negocio.

La información en tiempo real recabada mediante los sensores y su correcta capitalización, harán posible que las empresas tomen las decisiones correctas de forma inmediata.

Gracias a la competitividad que proporcionan las tecnologías de la Industria 4.0 el poder de cómputo será mayor, lo que facilitará la robotización.

La inteligencia de negocio aumentará de forma exponencial, facilitando la automatización de procesos de decisión.

La aparición de interfaces de realidad aumentada facilitan la interacción entre las personas, las máquinas y la tecnología.

Máquinas, personas e incluso ciudades enteras se convierten en inteligentes y más eficientes gracias a la Industria 4.0. Sin embargo, estimamos que aproximadamente sólo el 20% de la población está activamente trabajando en este tipo de profesiones y todavía quedan muchos retos por afrontar.

Tanto las pequeñas, medianas y grandes empresas se tienen que ir concienciando de que la transformación digital de sus plantas de producción y otros ámbitos de negocios, es necesaria si no se quieren quedar atrás en la carrera hacia la Cuarta Revolución Industrial que no ha hecho más que empezar y a la que le queda un largo camino por recorrer.

Sobretodo uno de los retos más importantes para el sector industrial será acoplar la mano de obra humana a las necesidades de producción industrial será acoplar la mano de obra humana dentro del proceso productivo, potenciando la creatividad del ser humano en una cadena de producción cada vez más deshumanizada.

La gran velocidad a la que avanza la tecnología ha quedado demostrada, provocando que nos cueste cada vez más, delimitar las fronteras entre el mundo físico y el digital. Esto nos hace cuestionarnos sobre una posible industria 5.0. Una nueva etapa en la que se vería integrada la digitalización de las cosas con la sociedad, de una manera más profunda.